Calladita partiste una mañana
Con tu equipaje de tiempos compartidos,
De unos, la infancia, los juegos y las risas,
descubrir la amistad sin recovecos,
De otros el insalubre escondite de los miedos
En una larga noche en soledad,
Un oído que se presta y que responde ,
Con miradas de amor y lealtad.
Cuatro letras son las que llevan tu nombre
Y cuatro las que labran tu interior,
Cuatro son también los que te amaron
Y siempre guardarán tu corazón. |